Los cenotes son agujeros de agua fresca en la selva de la península de Yucatán que se formaron debido al colapso de la porosa roca caliza. Estas ventanas hacia los ríos subterráneos de Yucatán permiten la entrada en el laberinto de cuevas inundadas que se encuentran debajo de la tierra. Durante la temporada de lluvias, toda el agua de lluvia va directamente hacia este sistema de ríos subterráneos.
Hoy en día estos preciosos oasis en la selva son el lugar ideal para bucear al aire libre o en cuevas y cavernas.
Las cavernas puede ser desde pequeños espacios dentro de una pared de piedra hasta gigantescas salas que son la entrada a complejos sistemas de cuevas. Todos ellos han sido cubiertos por el entorno natural, es decir, un buzo no tiene la posibilidad de ascender directamente hacia la superficie del agua.
Para bucear en cavernas usamos estas entradas y buceamos un máximo de 60 pies desde la superficie con aire más próxima. Tenemos un buceo realmente muy relajado con una profundidad máxima de 60 pies y un mínimo de temperatura de 25 º C. todo el año.
El buceo en las cuevas inicia justo donde termina el buceo de cavernas. El buzo pasa los límites de la caverna y se interna en un mundo de completa oscuridad. Con sus lámparas, los buzos frecuentemente penetran cientos de metros dentro del sistema. En cada una de las cuevas conocidas hay una línea de nylon para ayudar la navegación.